Acerca de · Andrea Ansalas

No nací sabiendo quién quería ser.
Y quizás eso es lo más valioso.

Profesora de matemática, fotógrafa profesional y, en este taller, tu instructora. Esta es la historia que explica por qué enseño como enseño.

Hay personas que parecen haber nacido sabiendo exactamente quiénes querían ser. Yo no fui una de ellas. Durante mucho tiempo no perseguía una profesión: perseguía preguntas.

Primero fue medicina. Pasé dos años entre apuntes, anatomía y la idea de ayudar a otros, hasta que entendí algo difícil de admitir: podía gustarme aprender medicina sin querer ser médica. Tuve el coraje de aceptar una verdad incómoda y cambié de rumbo.

Después probé ingeniería mecánica, porque me fascinaba entender cómo funcionaban las cosas, desarmar ideas, conectar lógica con realidad. Otra vez apareció esa sensación silenciosa que muchos conocen y pocos se animan a escuchar: «esto tampoco soy yo». Vino la filosofía, porque necesitaba entender el mundo y las preguntas grandes. Y casi elijo química, pero la vida decidió por mí en un detalle mínimo: trabajaba, y los horarios no daban.

Mientras muchos creen que la vida es una línea recta, yo me fui construyendo en zigzag. Nada fue tiempo perdido. Todo terminó viviendo dentro de mí.

Y un día, en un aula, durante mis prácticas docentes, me paré frente a estudiantes por primera vez. No hubo música épica ni una revelación cinematográfica. Hubo algo mucho más real: una sensación de pertenencia, como si todas las versiones anteriores de mí finalmente encajaran en un mismo lugar. Ahí entendí que no solo quería aprender. Quería enseñar.

Y acá entra la fotografía

La fotografía me enseñó algo que después apareció naturalmente en todo lo que hago: entrenar la mirada. Encontrar patrones, simetrías, geometría y perspectivas en lugares donde otros solo ven algo cotidiano. A veces una calle, una sombra o una escalera cuentan más que una fórmula en un pizarrón.

Los rompecabezas y los acertijos me enseñaron paciencia: esa que aparece cuando algo no sale, pero sabés que la respuesta existe y decidís quedarte un rato más pensando. No rendirte. Cambiar el enfoque. Probar distinto. En este taller vas a hacer exactamente eso, pero con una cámara en la mano.

★ Star Wars · Lado Oscuro 📷 Fotografía 🧩 Rompecabezas y acertijos ☕ Charlas largas con café 🎨 Hacer cosas con las manos

Y sí, tengo que admitirlo: soy profundamente fan del Lado Oscuro de Star Wars. No por «malos», sino por su obsesión con el conocimiento, la disciplina y el poder de entender cómo funcionan las cosas. Esa necesidad de ir al fondo de las preguntas, sin quedarse con respuestas superficiales, también está en cómo te voy a enseñar a fotografiar.

Cómo trabajo en este taller

No trabajo desde la presión ni desde la idea de que todos tienen que aprender igual o al mismo tiempo. Trabajo desde la comprensión. Sin atajos. Sin vergüenza por equivocarse. Si una foto no sale, la volvemos a intentar. Y si todavía no sale, buscamos otro camino.

Equivocarse nunca me molesta: los errores muestran exactamente dónde tengo que explicar distinto. Son pistas, no fracasos. Prefiero mil veces una pregunta honesta a alguien que asiente en silencio fingiendo que entendió.

Por eso voy a conectar cada tema con algo que ya conocés. La buena fotografía no aparece de la nada: siempre se sostiene sobre algo familiar. Mi trabajo es ayudarte a encontrar ese puente.

Y cuando finalmente todo hace clic… ese momento ya no es mío. Es completamente tuyo.

— Andrea